Warning: set_time_limit() has been disabled for security reasons in /usr/home/sciroccoclub.com/web/wp-content/plugins/instagram-slider-widget/instaram_slider.php on line 23 Classic Days 2014 Magny Cours (Francia) - Club Scirocco España - Web Oficial

Los pasados días 1, 2, 3 y 4 de Mayo varios integrantes del Club Scirocco España asistieron a los “Classic Days” que se celebran desde hace 7 años en el circuito francés de Magny Cours. Para esta ocasión nuestros amigos del Club Passion Scirocco en Francia habían hecho coincidir la celebración del 40 aniversario del inicio de la fabricación del modelo Scirocco con este evento. Nuestro socio Enrike haría todo el trayecto conduciendo su propio Scirocco Scala con motor KR 16v, mientras que los socios “Captain Sensible” (Basilio) y “Scirroco” (Kikín) se valían de unas furgonetas con remolque-plataforma donde poder transportar sus coches.

El viaje comenzaba el jueves 1 a mediodía, cuando Enrike se reunía con Basilio y familia en Zarautz. Allí dieron cuenta de una rica comida que les daría fuerzas para continuar el viaje hasta las inmediaciones de Burdeos, ya en territorio francés, donde tenían previsto su primer punto de pernocta. Allí esperarían la llegada del comando astur, con Kikín a la cabeza, quienes llegaron a última hora de la tarde, el momento justo para compartir la primera cena en grupo, con animadas charlas y anécdotas por parte de unos y otros, pero había que irse pronto a dormir porque un par de miembros del Club Francés Passion Scirocco pasarían a recogerlos a las 6 de la mañana del Viernes, ya que aún restaban casi 500 km hasta Magny Cours.

Efectivamente, con gran puntualidad, la caravana guiada ahora por un par de Sciroccos del club francés cruzó la Rocade de Burdeos hasta un punto de encuentro al norte de la ciudad, donde cerca de una decena de Sciroccos (todos ellos MK I) esperaba para emprender camino hacia el circuito.

La ruta se realizó por carreteras nacionales, donde los integrantes pudieron disfrutar de bonitos paisajes y preciosas carreteras, pero también se permitieron el lujo de romper varios cuellos de curiosos por los pueblos y carreteras a su paso. Tras un par de paradas para reponer fuerzas y/o combustible, la caravana llegó por fin al destino del viaje, el circuito de Magny Cours, a media tarde. Allí, tanto Kikín como Basilio bajaron sus respectivos Sciroccos a tierra firme y, mientras el primero aparcó su espectacular Scirocco Kamei en la zona de exposición para los 2 días siguientes, Basilio junto a su esposa Isabel e hijos Marco y Jorge se estuvieron moviendo por la zona en el “Coyote”, como ha bautizado a su bonito Mk2 GT 16v.

Tras intercambiar las primeras impresiones con los anfitriones de la reunión, todos se dirigieron a un restaurante a las afueras de la cercana ciudad de Nevers (donde algunos integrantes tenían su hotel) para compartir la primera cena “internacional”. Tras ello, y mientras la mayoría de locales y algunos españoles decidían marcharse a descansar, otros miembros de la expedición preferían conocer la noche de Nevers y tomar algo por la ciudad.

Ya en la mañana del Sábado día 3, todos los integrantes se reunían en el circuito para colocar sus Sciroccos en el lugar del parking de exposición previsto para ellos. Tras una primera toma de contacto con el excelente ambiente que allí se respiraba, algunos franceses se dirigían al área de camping donde empezaban a preparar la gran barbacoa que se convertiría en una gran comida de fraternidad. Típicos productos españoles como la sidra asturiana, el jamón serrano y el vino de la Ribera del Duero se mezclaban con andouilletes, saucisses, vino de Burdeos, y otras muchas delicatessen locales.

Tras una animada charla con gente de todas las zonas del país vecino, incluso con clases aceleradas de corte de jamón por parte de algún alumno aventajado de la comitiva española, todos los miembros de uno y otro club volvieron a perderse entre los más de 1500 clásicos expuestos, con un gran nivel general. Desde un Alfa Sprint preparado con mayor o menor fortuna, hasta un inmaculado Bugatti type 28 Torpedo de 1922, pasando por casi 150 Mustang de sus distintas generaciones y variantes, gran variedad de Alpine, más de 100 Venturi, o una decena de DMC Delorean, las joyas que allí se podían contemplar no dejaban indiferente a nadie con gasolina corriendo por sus venas. Se podían observar matrículas suizas, británicas, italianas, españolas y, por supuesto, francesas. Todo ello envuelto en un ambiente de cordialidad y amabilidad por parte de los propietarios de los vehículos que no dudaban en detener su coche para facilitar una mejor toma fotográfica, o en explicar con detalle y pasión la preparación y/o restauración a la que había sometido a su máquina.

A última hora de la jornada, los motores de los casi 40 Sciroccos se volvían a poner en marcha, esta vez para dirigirse a otro restaurante en las inmediaciones de Nevers, donde se iba a celebrar la cena. Antes de ella, los miembros de club-scirocco.es quisieron agradecer la hospitalidad de los anfitriones con un regalo muy especial: se trataba de la botella de 5 litros de vino de Bordeaux que passion-scirocco.fr había regalado al club español cuando en 2011 algunos miembros visitaron la Concentración Nacional de Bilbao, pero transformada en una placa de agradecimiento tras haber fundido el vidrio. Un regalo que sorprendió a todos, y que puso de manifiesto las buenas relaciones que mantienen ambos clubes, hermanados ya en varias ocasiones. Tras este momento de exaltación de la amistad, los casi 80 comensales dieron cuenta de una suculenta cena, recordando grandes momentos vividos durante el día, y comentando los detalles de algunas joyas sobre ruedas que habían podido contemplar escasas horas antes. La sobremesa no se alargó excesivamente, pues la jornada del Domingo se preveía larga.

El Domingo día 4, tras un breve atasco de entrada al circuito, todos pudieron reunirse de nuevo en su interior, mientras la caravana española preparaba su largo viaje (más de 1200 km en algunos casos) subiendo los Sciroccos de Basilio y Kikín a sus respectivas plataformas y enganchando éstas a las furgonetas, los miembros del club francés preparaban su entrada en pista para el desfile que estaba previsto para mediodía. Tras no pocas emociones en las despedidas, y mutuos deseos de un pronto reencuentro, la expedición española se ponía en marcha decidida a recorrer sin prisa pero sin pausa el camino de vuelta a casa. Los kilómetros fueron cayendo, y todos los integrantes fueron llegando a sus destinos sin ningún tipo de incidencia, pero muy cansados aunque todos ellos con una pregunta rondando constantemente sus cabezas: ¿cuándo volvemos?.